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Situación :: Documentación  
Nelson Sandoval, un misionero en el Tukuko.
23/06/2014 0:00:00

Nació en San José de Perijá, un poblado situado a 25 kms de Machiques, en el estado Zulia, Venezuela.
Desde joven, vivió ligado al testimonio de vida misionera de los capuchinos. Sentía la atracción que ejercía en él San Francisco de Asís. Así, ingresó en la orden en noviembre de 1.988, una vez que finalizó el bachillerato y fue a vivir un año de aspirantado al Tukuko.
Cursó estudios académicos de filosofía y teología en Caracas, como preparación para el ministerio sacerdotal, e hizo la primera profesión religiosa el 11 de septiembre de 1.995 en la solemnidad de Ntra. Sra. de Coromoto, patrona de Venezuela y la profesión perpetua el 11 de septiembre de 1.999.
Se ordenó sacerdote en el Tukuko en el año 2.000.


 

Acabada la formación inicial y hasta el presente, trabajó un año en la misión de Santa Teresita de Kavanayén en la gran sabana, al sur de Venezuela con los indígenas pemones; 3 años en la misión del Tukuko; luego 3 años en Caracas el primer año en una casa de formación de la orden, los dos siguientes como rector del templo Ntra. Sra. de La Merced en Caracas y guardián (superior) de nuestra fraternidad capuchina de ese convento; 2 años en el convento que los capuchinos tienen en Machiques como párroco de la parroquia Sagrada Familia y desde febrero de 2.008,  hasta el momento, en la misión del Tukuko como guardián de la fraternidad, párroco y director de la casa hogar que los capuchinos tenemos en la misión al servicio de los indígenas yukpas y barí de la sierra de Perijá.


 


Nelson, háblanos de tu misión actual. ¿Qué es la misión del Tukuko?...
La misión del Tukuko o centro misional “Los Ángeles del Tukuko” es una institución fundada por fray Cesáreo de Armellada y fray Primitivo de Nogarejas ambos frailes capuchinos, en octubre de 1.945 en la sierra de Perijá. En aquellos años se buscaba evangelizar a los indígenas yukpas presentes en la zona y al mismo tiempo que el centro misional sirviera de avanzadilla para llegar a los indios motilones, ahora conocidos como “barí”.
El 2 de octubre la iglesia universal celebra la fiesta de los Ángeles Custodios, por esa razón los misioneros fundadores pusieron a la naciente misión el nombre de Los Ángeles del Tukuko, Los Ángeles por la fiesta que se celebraba el día en que fundaron y del Tukuko por el nombre del río que pasa al costado de la misión. Tenemos que decir que una de las intenciones de los misioneros al fundar el vicariato apostólico era hacer contacto pacífico con los motilones que desde el siglo XVIII, en que habían estado reducidos a pueblos en las misiones que los capuchinos habían fundado al sur del lago de Maracaibo en el período colonial, suprimidas las misiones por la guerra de independencia, cogieron la selva de nuevo y cortaron toda relación con otras etnias indígenas y con el mundo criollo occidental y se volvieron hostiles al trato con los mismos. En la primera mitad del siglo XX los pueblos criollos de Perijá comenzaron a desarrollarse, el medio de desarrollo era mediante la creación de haciendas ganaderas, y el método de creación de dichas haciendas era ir tumbando selva y cercando; evidentemente en el avance terrófago los criollos se encontraban con bohíos motilones porque estaban invadiendo su territorio y este era muy extenso, incendiaban los bohíos, asesinaban a los indígenas y seguían adelante en su afán de poseer tierras para hacer más haciendas.


Evidentemente, ante este acoso, los motilones se defendían y flechaban a cuantas personas criollas o indígenas se interpusieran en su camino.
Esto les creó fama de bravíos y fieros mientras los criollos los acusaban de asesinos y salvajes cuando ellos lo que hacían era simplemente defenderse. Este afán por poseer tierras llegó hasta tal punto que en los años 50 del siglo XX, en la ranchería de Machiques, muchos ganaderos pagaban 5 bolívares por oreja de motilón, esto desató una cacería cruenta y desproporcionada en contra de los motilones presentándose en dicha ranchería hombres con las orejas engarzadas en un alambre para recibir su paga por cada una de las orejas presentadas. Esta acción macabra y criminal llevada a cabo a la vista de toda la población de Machiques y de Perijá sin que nadie dijera nada, llevó a los motilones al borde del exterminio de no haber sido por la intervención de los misioneros.


La misión del Tukuko por encontrarse más cerca del territorio natural de los motilones, ahora conocidos como “barí” sirvió de base de apoyo para lograr dicho contacto pacífico el 22 de julio de 1.960, día de Sta. María Magdalena.
De esta manera la misión del Tukuko no sólo ha sido un lugar de evangelización y de promoción humana para los yukpas brindándoles salud y educación sino que ha sido el punto de encuentro entre dos culturas la yukpa y la barí y la que propició la salvación humana de la etnia barí porque al establecer contacto pacífico los misioneros con los barí, se acabó la hostilidad y el acoso de los criollos y se pudo salvar la vida del grupo, preservarlo y hacer que crezca como pueblo hasta el presente.
En esta misión del Tukuko me encuentro como misionero nuevamente desde el 1 de febrero de 2.008.


¿Cuáles son tus principales responsabilidades en este centro?
En la misión tengo la responsabilidad de ser el párroco desde el año 2.008 y el director de la “casa hogar fray Romualdo de Renedo".
¿Qué es la casa hogar fray Romualdo de Renedo? La casa hogar es el nuevo nombre que adquiere la institución que antes conocíamos con el nombre de “internado” porque la palabra internado se destina actualmente en Venezuela a las cárceles o instituciones penales para los delincuentes y se obliga a adoptar para los internados que conocíamos tradicionalmente, el nombre de casa hogar, porque la vida que deben llevar los niños residentes de las casas hogares debe ser similar a la vida en casa. La misión desde sus orígenes tuvo internado porque el mismo facilitaba el trabajo educativo ya que los niños provenían de distancias lejanas a la misión y no podían ir y venir todos los días a la escuela misional. Además en los primeros tiempos los misioneros se empeñaron en que los niños vivieran con ellos para que pudieran aprender bien el castellano y pudieran defenderse ante el mundo criollo y viviendo en la misión podían aprender de manera técnica labores agrícolas y pecuarias para tener un mejor nivel de vida.


¿Cómo era la vida de estos niños y niñas antes de que llegaran al centro?
Era una vida normal, como la de cualquier niño indígena de la sierra de Perijá. Vivían en sus comunidades donde hay escuelas en algunos sitios hasta tercer grado de primaria, otros hasta cuarto grado y otros hasta sexto grado, por eso al culminar estudios en sus comunidades acuden a la misión para solicitar el servicio de la casa hogar. La función de la casa hogar es recibir a los niños que viven en comunidades con escuelas de las características que acabamos de nombrar o de comunidades donde ni siquiera hay escuelas para que los niños puedan estudiar en la unidad educativa “Sagrada Familia” que es la escuela de la misión. Por lo tanto la vida de estos niños antes de venir aquí era una vida normal, niños sanos, con sus padres, sin malas costumbres ni cosas parecidas y eso queda demostrado en el comportamiento diario de ellos en la casa hogar. Por esta misma razón la casa hogar sólo recibe niños indígenas de la sierra de Perijá, porque de las poblaciones criollas quieren traer niños con mala conducta, cuyos padres no pueden ya controlarlos, y esta casa hogar no es una casa para corregir malas conductas sino simplemente para brindar educación.


¿Qué supone para un niño de tu misión poder estudiar?
Supone tener la garantía de contar con recursos que no hay en sus comunidades.
Suponer poder asistir a clase todos los días aunque sus hogares estén muy alejados e incluso sean de muy difícil acceso.
En sus casas no hay servicios básicos de electricidad, gas, agua, transporte, etc..
Sus padres son muy pobres económicamente y no les pueden dar recursos materiales para estudiar.
En la casa hogar, además de alimentación y una cama donde dormir les damos útiles escolares, uniformes, calzado, todo lo que necesitan durante el curso escolar para poder estudiar, papel para sus exposiciones en clase, fichas, lápices, bolígrafos, marcadores, borradores, sacapuntas, juegos geométricos, textos escolares, tienen también una pequeña biblioteca con textos de otras clases aparte de los libros de texto para que puedan hacer investigaciones, 6 computadoras para que puedan practicar lo que aprenden en la escuela en clase de computación, además la presencia de los frailes capuchinos que estamos al frente en el caso de los niños y las hermanas de la caridad de Santa Ana en el caso de las niñas, quienes comparten con nosotros la misión en este centro misional y son ellas quienes llevan adelante la escuela ofreciendo una educación de calidad a las comunidades indígenas de la sierra de Perijá.
También contamos con personal contratado para atenderlos, dos internistas para niñas y niños; los internistas son quiénes se encargan de la atención diaria de los niños: hacerlos levantar, bañarse, prepararse para ir a clases, hacer que coman, que limpien, que descansen, que estudien, etc; y cocineras para preparar los alimentos entre semana y los fines de semana también.
Los atendemos desde el punto de vista sanitario. Todo niño que se enferme es llevado a consulta médica, se le compra su tratamiento y se le aplica. Es decir, procuramos atenderlos lo mejor que podemos desde todo punto de vista y todo esto totalmente gratis, sin cobrarles un solo céntimo.


¿Qué ocurre en Venezuela? Un país de grandes recursos y continuamente en los medios por un sinfín de dificultades.
Ocurre que tenemos el gobierno más corrupto de la historia venezolana. Este gobierno pregona a cada segundo el bienestar del pueblo.
Durante los 15 años que se ha mantenido en el poder ha tenido la fortuna de contar con el barril de petróleo a 100 $ mientras que los gobiernos anteriores recibían 10 $ por barril; sin embargo con estas cantidades de dinero ingresados al gobierno por la renta petrolera, el pueblo vive en pésimas condiciones mientras que los gobernantes y políticos viven como dioses porque son corruptos y roban el dinero del pueblo venezolano. Entonces hay una gran incoherencia entre lo que dicen y lo que hacen y sin embargo el pueblo pobre los vota porque les dan una miseria de dinero para mantenerlos contentos, pero viviendo sin lo necesario para una vida digna. Y para muestra del descalabro económico que vivimos un botón: cuando el difunto Chávez asumió el poder en 1.999 a ti te daban 15 pesos colombianos por un bolívar; actualmente 15 años después de esta nefasta revolución instaurada por Chávez, para poder comprar un peso colombiano debes pagar 30 bolívares. Es decir que la cosa se volteó al doble. Con esa sencilla cuenta puedes constatar cómo este sistema político ha acabado con la esperanza de vida de todos los venezolanos y siendo un país tan rico en recursos seamos tan pobres, porque Chávez y ahora Maduro han dado dinero a manos sueltas a Cuba y otros países de América Latina y al mundo para ganarse adeptos y simpatizantes afuera, mientras internamente vivimos una terrible crisis política, social y económica.


¿Qué necesidades tiene hoy tu misión del Tukuko?
Las necesidades aquí son muchas y variadas.
A nivel de infraestructura o material el problema principal es la falta de agua.
Somos una institución demasiado grande, en este curso escolar 2.013-2.014 la escuela tiene 705 alumnos, esos alumnos almuerzan casi todos en la escuela más los niños residentes de la casa hogar que son 55 niñas y 73 niños que desayunan, almuerzan y cenan todos los días, que necesitan agua no solo para beber sino para las actividades sanitarias y de aseo personal. El no tener agua genera un caos terrible: tener muchas veces que ir al río a buscar agua para la cocina, lavar los trastes con botes y demás porque no hay agua, tener que ir los niños de la casa hogar todos los días a bañarse al río porque no se pueden usar los baños y hacer también las necesidades en el campo porque no hay agua para los servicios.


El vivir sin agua es un caos total. Tenemos entonces la necesidad de hacernos un pozo para poder solventar la necesidad del agua.


Otra necesidad apremiante es la falta de un edificio grande para ampliar la escuela; actualmente es necesario abrir una sección más de cada grado y no lo podemos hacer porque no tenemos salones. Para el próximo curso escolar la AVEC nos ha mandado abrir el cuarto de bachillerato o 1ero de ciencias como queramos llamarlo, eso hará un tanto más difícil el asunto porque tenemos necesidad de un salón más y no lo hay y tenemos que sacarlo de donde sea.
Al abrir el bachillerato se presenta otra necesidad apremiante también, ampliar los dormitorios y demás servicios de la casa hogar porque aumenta el número de alumnos residentes, eso significa que ya para el próximo curso debemos comprar camas y colchones nuevos porque no tenemos para los nuevos ingresos en la casa hogar.


Es delicado también el tema de la alimentación para los niños de la casa hogar; este año tenemos 128 alumnos residentes, 55 niñas y 73 niños. El ministerio de educación nos da el programa de alimentación escolar, la AVEC nos da una subvención para alimentación y otros gastos pero aún así en muchos momentos pasamos aprietos y dificultades para poder alimentar adecuadamente a los niños de la casa hogar.


Cuando eso ha sucedido he tenido que recurrir a la limosna colocando avisos y peticiones a  través de la redes sociales como el Facebook y otros y a través de pines y whatsap y gracias a Dios la gente es buena, responde y ayuda dentro de lo que puede. El tema de la escasez y la inflación en Venezuela lo dificulta todo aún más; un simple anécdota: antes de la devaluación del bolívar un saco de harina de trigo costaba 300 bolívares, después de la devaluación se puso a costar de un solo tirón 900 bolívares, luego otro aumento a 1.200 bolívares y finalmente a 1.300 bolívares. Cuando el saco de harina costaba 300 bolívares la casa hogar compraba 5 sacos mensuales y con eso cubríamos los desayunos de los niños, actualmente con ese precio no podemos comprar ni siquiera un saco, eso a sifgnificado tener que buscar plátanos, yuca, papa, ocumo, malanga para los desayunos y hacer también arepas y otras cosas con harina de maíz para poder darles desayuno a los niños. Eso aumentó nuestro trabajo y el gasto de dinero en esos alimentos mencionados para los desayunos.


Muchas veces nos vemos también en aprietos para poder asistir a los niños cuando se enferman. Hay que tener en cuenta que viven en nuestra casa hogar 128 niños y cuando viene por ejemplo una epidemia de gripe llegan a enfermarse hasta 50 niños, eso quiere decir que hay que comprar medicamentos para todos y es muy difícil económicamente correr con esos gastos y tenemos que hacerlo. Esto sin mencionar los casos de otras enfermedades más puntuales que hemos tenido como por ejemplo hepatitis A, tuberculosis, accesos tumorales dérmicos, cálculos renales, intoxicación por picaduras de insectos y otros animales ponzoñosos, paperas, lechina o varicela, etc, que son todo atendidos en la casa hogar sin ser sacados los niños a sus hogares maternos para garantizarles la cura de su enfermedad.
Tenemos aproximadamente 15 niños que son mantenidos totalmente por la casa hogar porque de no ser así no podrían estudiar porque sus padres no tienen recursos para ello; a esos niños los mantenemos de todo en la casa hogar. Y si sigo la lista podría ser interminable.


Para terminar ...¿Cómo podría colaborar quien lea este reportaje?
Si vives en España y quieres colaborar con nuestra misión puedes ponerte en contacto con los Hermanos Menores Capuchinos en España, www.sercade.org y/o con Fundación Juan Bonal. Díles que quieres colaborar con la misión del Tukuko en Venezuela y ellos harán llegar tu colaboración.
Si vives en Venezuela poniéndote en contacto con las hermanas de la caridad de santa Ana o con los Hermanos Menores Capuchinos y harán efectiva también tu colaboración.
También a través de mi correo pishirumu@hotmail.com te puedes poner contacto con nosotros. Puedes colaborar también como voluntario poniéndote en contacto con la Fundación Juan Bonal en España o los Capuchinos de España y en Venezuela a través de las hermanas de la caridad de santa Ana y los hermanos capuchinos.


Gracias Fray Nelson, deseamos que esta experiencia sensibilice a muchas personas de bien y que quieran colaborar brindando un futuro más digno a tus niños.

    
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